
La religión griega presentaba una gran gama de dioses y diosas a los cuales se les podía ofrecer culto y rendir tributo, poniendo en sus manos y en su nombre todas la hazañas y proezas que se realizaban, también acudiendo a dicho dios para sortear los diferentes obstáculos que se iban presentando en el camino. Pero, a diferencia de las religiones cristianas, los griegos no identificaban a los dioses con los conceptos de bondad, justicia, equidad e igual sino que los mostraban como seres caprichosos, irascibles y cuya voluntad era tan voluble y cambiante como el viento. Debido a esto las personas tenían que ser constantes respecto a quien iban a ofrendar sus proezas dado que al complacer a un dios se corría el riesgo de disgustar a otro, es decir, a incurrir en pecado así él y el dios a quien servía no lo consideraran pecado. Esto pasaba incluso en las relaciones entre dioses, claro ejemplo de esto es el mito de las estaciones:
- EL RAPTO DE PERSEFONE:

Un día Perséfone se encontraba en un campo de rosas, en Enna, recogiendo algunas flores para decorar el santuario de su padre, cuando de repente, toda la naturaleza se volvió árida y sin vida, abriéndose después una grieta oscura en el suelo de la que salió Hades, quien se llevó a Perséfone al inframundo a la fuerza. Esto causo la agonia infinita de Deméter, la cual estaba sumida en el dolor y la tristeza además de provocar la ira de Zeus quien obligo a Hades a devolver a Perséfone a la tierra.
Para esto Zeus envió a Hermes a rescatarla; Hades solo puso una condición para liberar a Perséfone, ella no debía comer ningún fruto en todo el trayecto. Cuando Hermes y Perséfone salían del inframundo, Hades la engaño para que comiese de la granada, fruta del infierno. Perséfone comió seis semillas por lo que estaba obligada a pasar un mes en el infierno por cada semilla que había comido. Así cuando Perséfone estaba con su madre la naturaleza resplandecía de vigor, pero cuando regresaba al infierno la naturaleza se tornada fría y sin vida, dando así origen a las estaciones.”
Esta historia es un claro ejemplo de cómo en la antigua Grecia no se tenía un concepto de pecado como el que tenemos hoy en día, sino que de cierto modo se ignoraba, se entendía el pecado como algo subjetivo y dependiente de la maleable voluntad de cada dios en particular.
Esta historia es un claro ejemplo de cómo en la antigua Grecia no se tenía un concepto de pecado como el que tenemos hoy en día, sino que de cierto modo se ignoraba, se entendía el pecado como algo subjetivo y dependiente de la maleable voluntad de cada dios en particular.


- EL CASTIGO DE PROMETEO:
quien desobedeció a Zeus al darle el fuego a los hombres quien se los había quitado en castigo por una triquiñuela anterior de Prometeo; por lo que fue encadenado en la pico del monte Cáucaso donde cada día tres cuervos le comerían el hígado, pero durante la noche el hígado le crecería de nuevo. Así fue condenado Prometeo al dolor eterno por desobedecer a los dioses.
De nuevo el peculiar parecido entre esta historia y el actuar cristiano es el hecho de que en ambos tradiciones religiosas es un pecado imperdonable el poner al hombre y los impíos deseos de la carne por encima de Dios; lo que nos remite directamente al primer mandamiento de la ley de Moisés: “Amaras al Señor tu Dios sobre todas las cosas”. Quizás el judaísmo tomó las raíces greco-romanas de cierta manera las sincretizaron a su fe. Posiblemente, debido a esto el cristianismo tuvo esa gran acogida y expansión en la Roma pagana del siglo I.
En esta misma sociedad griega había un término muy curioso; el llamado “Hybris” que concebiríamos como el ego exagerado, la petulancia y la altivez desmesurad. De nuevo podemos acudir a la amplia y detallada cultura literaria que nos dejaron los griegos, quienes al parecer disfrutaban plasmar los más carnales aspectos de la humanidad en fabulas y leyendas fantásticos, quizás para demostrar que nada en el universo es perfecto a excepción del universo mismo, ¡interesante paradoja! Pero esta vez nos valdremos de la leyenda de Ícaro:
- LA CAÍDA DE ÍCARO


En la narración se muestra claramente como Ícaro fue castigado por su “Hybris”. Curiosamente, esta historia nos remite a otro relato del cristianismo, el cuento de la Torre de Babel, en el cual los constructores de la torre fueron castigados por Dios con la desorientación de las lenguas debido a la osadía y la presunción de querer hacer que la torre ascendiera hasta los cielos, dando origen así a los idiomas.

Si para estos tiempos, en nuestra sociedad se re institucionalizara el “erastes eromenos” seguramente más de sacerdote se daría a la misión de predicar la castidad y excomulgar a todos los que no lo acepten. Pero esta cuestión no es respecto a la reacción sino de cómo se puede interpretar un mismo hecho de manera diferente al tener en cuenta el contexto. Para los griegos esto era sumamente normal e incluso comprensible, ya que las mujeres se mantenían recluidas en el hogar en cuanto el hombre interactuaba y cumplía con sus obligaciones sociales. Por otro lado, hoy se consideraría como las señales de los días postreros, ya que dejemos que la pederastia y el adulterio se apoderaran del planeta. Son perspectivas totalmente diferentes, lo que nos demuestra que el pecado y su manera coaccionar es dependiente de la sociedad y el tiempo/espacio que en se analice.
Otra historia de la que podemos extraer varias pistas acerca de la visión que tenían del pecado los griegos es la leyenda de la caja de pandora que va más o menos así:
- LA CAJA DE PANDORA
“Pandora fue la primer mujer puesta en la Tierra. Fue moldeada de arcilla, llena del don de la vida, portadora de gracia y belleza, hábil para los trabajos de hilar pero sobre todo con un atributo de mentiras, seducción y carácter inconstante; todo puesto así por órdenes de Zeus quien quería vengarse de los hombres por las supercherías juagadas por Prometeo.
Pandora fue regala a Epimeteo, hermano de Prometeo como obsequio de los dioses. Anteriormente a Epimeteo se le había encargado la tarea de custodiar un arca mística que jamás debería ser abierta. Epimeteo acepto a Pandora como esposa a pesar de las advertencias de Prometeo de no aceptar ofrendas de los dioses. En una ocasión Pandora quedo sola en casa y, al no aguantar la curiosidad abrió el arca la cual contenía todos los males de la humanidad”
Aquí se muestra otra similitud con la teoría que marca el cristianismo acerca del origen del pecado. En ambos es liberado por una mujer, tal vez por el hecho de que en la antigüedad se veía a la mujer como causante de discordia y deseos carnales impuros y, en ambos, el pecado es liberado en el mundo por culpa de la curiosidad. Estas historias (Pandora y el pecado Original), nos inducen a pensar que la humanidad simplemente debe coexistir con y en el mundo, apaciguar su ímpetu investigativo y no buscar respuestas ya que en ambos casos la historia termina mal.
Me encantó. Debo hacer un escrito para mi clase de literatura, y puedo elegir el tema que desee, pero debe tener como base desde los antiguos griegos hasta la edad media, pensaba hacer una comparación del concepto de "pecado" entre antiguos griegos y en la edad media. Si tienes bibliografía o cualquier cosa que me puedas recomendar te estaría muy agradecido.
ResponderEliminarEsto me ayudo mucho, ya que mi profesor nos puso a hacer un ensayo sobre los pecados en la mitologia griega, Y la informacion me ayudó mucho. Gracias!
ResponderEliminarGracias me es muy útil
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